| La Puente en Montehermoso. Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
Seguro que lo has cruzado cientos de veces. Quizás de niño,
en una tarde de paseo, o en una ruta en bicicleta. Y siempre, con esa inercia
que nos da la costumbre, lo has llamado de la misma manera, el "Puente
Romano". Sin embargo, hoy debemos hacer honor a la verdadera historia de
Montehermoso y mirar con otros ojos a este viejo guardián de piedra.
Lo primero que nos llama la atención es su nombre popular
"La Puente". Esta denominación en femenino no es un error, sino una
herencia lingüística preciosa que se mantiene en muchos puntos de la geografía
española para designar a puentes antiguos. Es un nombre con solera que nos
conecta con el habla de nuestros antepasados.
Pero tras ese nombre se esconde otra certeza histórica que mi
buen amigo Domingo Quijada González, gran cronista, investigador y divulgador,
me confió hace ya muchos años. Él sostenía con firmeza que La Puente no era de
origen romano, sino medieval, una tesis que fundamenta y detalla con gran rigor
en su artículo Dos construcciones singulares en
Montehermoso: La Puente y la Fuente del Ronco, donde analiza los elementos constructivos que lo
sitúan en la Edad Media.
| Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
Si buscamos una base científica que respalde lo que la vista
nos sugiere, debemos acudir a los estudios técnicos realizados. En este
sentido, el Inventario de Puentes de Extremadura, una obra de referencia
fundamental firmada por los investigadores Máximo Cruz Sagredo y Mercedes López
García, arroja una luz definitiva sobre el origen de nuestra construcción. En
sus páginas, fruto del convenio entre la Junta de Extremadura y la Universidad
de Extremadura, se analiza cada sillar y cada curva con precisión quirúrgica.
La conclusión de los expertos es rotunda y no deja lugar a
dudas, aunque nuestro corazón lo sienta romano y la tradición oral lo haya
bautizado así durante años, su arquitectura nos dice que es medieval. Este
análisis técnico no resta valor a "La Puente", sino que se lo otorga
de una manera diferente, invitándonos a apreciar la maestría de los
constructores del medievo que supieron levantar una estructura tan duradera
que, hoy en día, todavía nos hace dudar de su verdadera edad.
| Arco mayor. Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón |
| Arco menor. Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón |
¿Pudo ser romano en su origen?
Para ser justos con la tradición popular, no es una locura
pensar en los romanos cuando vemos "La Puente". El monumento se
asienta sobre el arroyo de Aceituna, en una zona que fue un hervidero de
actividad en la antigüedad. Su ubicación no es casual, ya que forma parte de la
antigua Cañada de los Rebollares, también conocida como el Cordel de Morcillo a
Santibáñez, cuya vinculación con una posible calzada secundaria que unía Cauria
(Coria) con la ciudad de Cáparra es más que probable.
Es muy posible que, en los mismos cimientos donde hoy vemos piedra medieval, existiera originalmente un puente romano. Con el tiempo, las crecidas del arroyo y el desgaste de los siglos obligarían a los pobladores de la Edad Media a reconstruirlo, dándole la silueta que hoy conocemos y que lo identifica plenamente como una obra medieval.
| Perfil de Lomo de Asno en La Puente. Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
¿Cómo identificarlo? Las claves para diferenciar un puente
romano de uno medieval
Si te conviertes en un observador atento la próxima vez que
te acerques a La Puente verás las pistas definitivas para entender su origen
real.
El inconfundible "Lomo de Asno"
Los ingenieros romanos eran los maestros de la línea recta y
la eficiencia. Sus puentes solían ser horizontales para facilitar el paso
rápido de las legiones y el tránsito pesado de los carros cargados. Sin
embargo, si miras La Puente de perfil, verás que dibuja una línea quebrada que
sube hacia el centro y baja hacia los extremos. Esta forma de "V"
invertida, conocida técnicamente como lomo de asno, es la firma típica de la
arquitectura medieval. Se diseñaba así para ganar altura en el arco central, el
que debe salvar la parte más profunda del cauce, sin necesidad de elevar
innecesariamente los laterales, ahorrando así material y esfuerzo.
| Tajamar. Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
El Tajamar en "punta de diamante"
Fíjate en el pilar central que se sumerge en el arroyo. Verás
una estructura de piedra en forma de cuña que apunta directamente hacia la
corriente. Eso es el tajamar, cuya función es trascendental ya que corta el
agua como si fuera la proa de un barco para que la presión de la corriente no
derribe el pilar. Aunque los romanos ya utilizaban tajamares, el de nuestro
puente presenta una factura más rústica y robusta. Está diseñado
específicamente para resistir las violentas avenidas de agua que el arroyo de
Aceituna experimenta en épocas de lluvias torrenciales.
La mezcla de materiales de sillares y mampostería
La Puente es, en esencia, un puzle de granito donde cada
pieza tiene su porqué. Los elementos estructurales más críticos, aquellos que
realmente aguantan el peso como los arcos, el pretil y el propio tajamar, están
ejecutados con sillares, que son piedras de granito perfectamente labradas y
encajadas. Por el contrario, el resto del cuerpo de la estructura, conocido
como los tímpanos, utiliza la mampostería. Se trata de piedras mucho más
irregulares que se unen mediante mortero. Esta combinación de "lo
fino" para el esqueleto y "lo basto" para el relleno es un rasgo
arquitectónico muy común en la ingeniería de la Edad Media y la época moderna.
| Marcas de cantero. Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
Marcas de cantero y las huellas de su reconstrucción
histórica
Si te acercas al arco mayor y examinas con detenimiento las
piedras que forman su base a la derecha, descubrirás un pequeño tesoro oculto
en el granito. Se trata de una inscripción con la fecha 1702 acompañada de una
marca de cantero, un símbolo personal que funcionaba como la firma del artesano
que labró la piedra.
¿Significa este hallazgo que el puente se levantó por primera vez en el siglo XVIII? No necesariamente. Lo más probable es que en ese año se llevara a cabo una gran reparación estructural de gran calado. En el mundo de la cantería, era habitual que, al reconstruir una parte crítica del puente tras una riada o por el simple paso del tiempo, los maestros grabaran la fecha de la intervención para dejar constancia de su trabajo y de la renovación del monumento.
| Zona donde se encuentran las marcas del cantero. Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
Características técnicas
En cuanto a su configuración técnica, el puente posee una
longitud total de 40 metros con una altura máxima de 4,7 metros y un ancho de
tablero de 2,9 metros. Su estructura se organiza en torno a dos ojos con
bóvedas de medio punto que descansan sobre un pilar central equipado con un
gran tajamar simétrico y equilibrado. Si te pones justo delante de la punta del
tajamar, verás que el lado izquierdo y el derecho son exactamente iguales en
longitud. Esto es fundamental porque permite que el agua se reparta con la
misma presión hacia ambos ojos del puente, evitando que la corriente desgaste
más un lado que otro y garantizando la estabilidad de la estructura durante
siglos. Para su construcción se emplearon diversos materiales de granito,
reservando los sillares labrados para las dovelas de los arcos y utilizando
sillarejo y mampuestos para el resto de la fábrica.
| Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
Un legado que debemos proteger
Hoy en día, La Puente ya no escucha el estruendo de los
antiguos carruajes, solo soporta el tráfico moderno. Se ha convertido en uno de
los monumentos más emblemáticos de nuestro pueblo, donde sigue siendo un
guardián de nuestra historia y un testigo silencioso del paso del ganado por el
cordel que une Montehermoso con Santibáñez el Bajo.
La próxima vez que lo visites, detente un momento y fíjate en
su silueta recortada sobre el agua. Observa con calma su característico perfil
en lomo de asno y busca las marcas del cantero grabadas en el arco central,
abajo a la derecha. No dejes de mirar las muescas en el interior de la bóveda,
esos huecos donde antiguamente se apoyaban las maderas de las cimbras para
levantar la estructura, y siente bajo tus manos la rugosidad del granito
centenario. Ahora ya no solo lo verás como un lugar bonito por donde pasear;
ahora sabrás que estás pisando siglos de ingeniería, esfuerzo y tradición.
| Detalle del petril y el tablero de La puente. Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
La Puente se alza sobre el arroyo de Aceituna y soporta el
paso de un antiguo cordel de ganado que une Montehermoso con Santibáñez el
Bajo. Esta estructura se encuentra al lado del Lagar de La Puente, en un
entorno de grandes berrocales dominados por parajes tan singulares como el
Canchal del Diablo, la Piedra de la Cigüeña y la Piedra del Burro. Aunque
originalmente tenía un perfil alomado muy pronunciado, este fue rebajado
posteriormente para suavizar la pendiente de la calzada.
Espero que, tras este recorrido por sus secretos y su pasado,
la próxima vez que vayas a La Puente la mires con otros ojos. Interpretar
nuestro patrimonio no consiste en restarle importancia por no ser tan antiguo
como creíamos, sino en saber apreciar la verdad que la piedra nos cuenta.
Durante años lo hemos llamado romano sin serlo, pero reconocerlo como medieval es un ejercicio de respeto hacia los maestros canteros que, con gran pericia, levantaron esta estructura para que nosotros pudiéramos cruzarla siglos después. Al final, lo que importa es que aprendamos a leer nuestra historia en el paisaje y que cuidemos este legado para que las futuras generaciones sigan sintiendo el mismo orgullo que nosotros sentimos hoy por nuestro pasado.
Bibliografía:
Quijada González, Domingo (2010). Dos construcciones singulares en Montehermoso: La Puente y la Fuente del Ronco. Montehermoso Natural. https://montehermosonatural.blogspot.com/2010/06/dos-construcciones-singulares-en.html
Sánchez Alcón, Juan Jesús. (2016) La Puente en Montehermoso. Montehermoso Natural. https://montehermosonatural.blogspot.com/2016/04/la-puente-en-montehermoso.html
Sánchez Alcón, Juan Jesús.
(2017) Ruta de Las Pasaeras en Montehermoso. Montehermoso
Natural. https://montehermosonatural.blogspot.com/2017/02/ruta-las-pasaeras-del-arroyo-de-aceituna.html
Cruz Sagredo, M., & López García, M. (2018). Inventario
de Puentes de Extremadura (E. M. Arévalo Hernández, Dir.; A. Rueda Márquez
de la Plata et al., Eds.). Junta de Extremadura / Universidad de Extremadura.
Ramos Rubio, José Antonio; Gómez Ferreira, Raúl; Sánchez
Alcón, Juan Jesús; San Macario Sánchez, Óscar de. El patrimonio etnográfico,
arqueológico y religioso de Montehermoso. Cáceres: Diputación Provincial de
Cáceres, 2022.
| Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
| Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
| Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
| Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
| Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
| Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
| Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
| Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
| Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |
| Fotografía: Juan Jesús Sánchez Alcón. |