miércoles, 28 de junio de 2023

La historia del pequeño aliso, el guardián del río

Había una vez un pequeño aliso que vivía en las orillas de un río cristalino. Desde que era una pequeña plántula, siempre había sentido curiosidad por el mundo que se extendía más allá de sus raíces. Observaba el agua que fluía suavemente y se preguntaba constantemente a dónde llevaría el río.

El pequeño aliso soñaba con crecer lo suficiente para ver más allá de la curva del río y descubrir los misterios que aguardaban más adelante. Todos los días, extendía sus ramitas hacia el cielo y le pedía al sol que lo ayudara a crecer más rápido.

El tiempo pasaba y crecía cada vez más alto. Sus raíces se aferraban con fuerza a la tierra mientras sus ramas se alzaban hacia el cielo. A medida que sus ramas cogían más y mas altura, también se daba cuenta de la importancia de mantenerse fuerte y saludable.

El aliso aprendió a aprovechar el agua del río para nutrirse y crecer aún más. Cada vez que una brisa acariciaba sus hojas, sentía una mezcla de emoción y de ilusión. Sabía que estaba cada vez más cerca de cumplir su sueño de ver más allá de la curva del río.

Un día, finalmente alcanzó la altura suficiente para asomarse más allá de la orilla. Extendió sus ramas y su tronco se inclinó hacia adelante, como si estuviera tratando de ver todo lo que la naturaleza escondía. 

Y allí, a lo lejos, pudo vislumbrar las majestuosas montañas que se alzaban en el horizonte. Podía escuchar el rugir de una cascada y el canto de los pájaros que habitaban en la zona más lejana.

El aliso se llenó de alegría y gratitud al darse cuenta de que finalmente había logrado su objetivo. Había crecido lo suficiente para ver dónde iba el río y descubrir los tesoros que se escondían más allá de su hogar.

Aunque nunca abandonó su lugar en la orilla del río, se sintió satisfecho y feliz. Sabía que, aunque su perspectiva se había ampliado, siempre sería un guardián de ese rincón especial y seguiría brindando sombra y apoyo a los seres vivos que lo necesitaran.

Y así, el aliso encontró la felicidad en su crecimiento y en el hecho de que, a pesar de su deseo de explorar el mundo, su verdadero propósito era ser un testigo silencioso de la belleza y la vida que fluía a lo largo del río.

Y es que después de haber crecido y contemplado las maravillas que se encontraron más allá de la curva del río, se dio cuenta de que estaba allí no solo para descubrir nuevos lugares, sino también proteger y cuidar de aquellos animales y plantas que dependían de él en la orilla.

El aliso ya con su gran porte se convirtió en un refugio para aves y pequeños animales que buscaban cobijo y protección. Sus ramas se extendían en todas las direcciones, ofreciendo sombra fresca en los días calurosos del estío y refugio en las noches bajo la luz de la luna llena reflejada en el agua. A sus amigos les decía que se enorgullecía de brindar un hogar seguro para todos aquellos que lo necesitaban.

A medida que pasó el tiempo, se dio cuenta de que su influencia iba más allá de su entorno inmediato. Sus hojas caerían nutriendo el suelo, permitiendo que otras plantas crecieran cerca de él. Sus raíces, fuertes y entrelazadas, ayudarían a evitar la erosión de la tierra, protegiendo así las orillas del río.

El aliso también aprendió a escuchar. Cada vez que el viento soplaba a través de sus hojas, susurraba historias de lugares lejanos y compartía secretos de la naturaleza. Y cada noche, cuando el río cantaba su dulce canción, el aliso se unía en armonía, llevando consuelo y tranquilidad a todos aquellos que lo rodeaban.

Con el tiempo se dio cuenta de que su deseo de explorar había sido obtenido por el amor y el cuidado que sintió por su hogar en la orilla del río. Sabía que su presencia tenía un propósito valioso y que su contribución era esencial para el equilibrio y la armonía del ecosistema fluvial.

Y así creció en sabiduría y serenidad, abrazando su lugar en el río con gratitud y amor. Su historia se convirtió en una inspiración para todos los seres vivos que habitaban cerca de él, recordándoles que cada uno de nosotros tiene un propósito único y significativo en este inmenso y maravilloso mundo.

Con la llegada del invierno, las ramas se desnudaron, dejando al descubierto las pequeñas drupas que contenían las semillas del aliso que luego se convertirían en nuevos arbolitos.

Con el transcurrir de los días, las semillas, liberadas de su envoltura protectora, fueron arrastradas por la corriente más allá de la curva del río. Flotaban en el agua, girando y danzando al ritmo de la corriente, emocionadas por el viaje que les esperaba.

A medida que avanzaban río abajo observaban maravilladas el paisaje que las rodeaba. Pasaban por cascadas y rápidos, sintiendo la energía y la fuerza del agua que las rodeaba. Mariposas, libélulas, ranas y aves acuáticas las acompañaban en su travesía, compartiendo historias de lugares lejanos.

A pesar del frío y los desafíos del invierno, las semillas del aliso mostraban su alegría y confianza en el poder del río. Sabían que las llevarían a un lugar especial, donde podrían echar raíces y crecer en su plenitud.

Finalmente, la corriente las depositó en una orilla tranquila, resguardada por árboles y arbustos. Las semillas, llenas de gratitud, se hundieron en el suelo húmedo y fértil, esperando el abrazo cálido de la primavera para comenzar su proceso de germinación.

Con la llegada de los días más cálidos, comenzaron a brotar. Pequeños tallos verdes emergieron de la tierra, buscando la luz del sol. Cada día crecían más y más, desarrollando raíces fuertes y hojas tiernas.

Con el tiempo, se transformaron en altos y esbeltos árboles. Sus hojas verdes vibrantes danzaban con el viento, y sus ramas se alzaban orgullosas hacia el cielo. Formaban un bosque frondoso en las orillas del río, brindando sombra y refugio a las criaturas que los rodeaban. Y todo gracias a aquel pequeño aliso.

Las semillas del aliso, que alguna vez flotaron alegremente en el agua, encontraron su destino como guardianes del ecosistema en la ribera del río.

Y así, aquellas pequeñas y diminutas semillas, al confiar en el poder del río y dejarse llevar por su corriente, cumplieron su propósito y encontraron su lugar en el mundo. Su historia inspira a todos a confiar en el flujo de la vida y a dejarse llevar por las corrientes que nos guían hacia nuestro destino.

Y esta es la historia de un pequeño aliso, el árbol guardián que cuida de nuestros ríos.


A mis compañeros y compañeras de Life Alnus Taejo y a todos los niños que estuvieron en nuestras charlas de educación ambiental.

 

El relato está inspirado en las historias que los niños me contaban después de darles las charlas de Educación Ambiental del proyecto Life Alnus Taejo y cuando se encuentran conmigo por la calle. Mi agradecimiento a todos ellos porque con sus simpáticas aportaciones me inspiraron a escribir este pequeño cuento una madrugada del 28 de junio de 2023. 


Paraje Natural y cuevas graníticas de Las Potras. Espacios Naturales Protegidos de Montehermoso

Paraje Natural y cuevas graníticas de Las Potras. Espacios Naturales Protegidos de Montehermoso

Flora y Fauna de Montehermoso

Flora y Fauna de Montehermoso

Parque Periurbano de Conservación y Ocio “Dehesa Boyal de Montehermoso”

Parque Periurbano de Conservación y Ocio “Dehesa Boyal de Montehermoso”

Conjunto megalítico en Montehermoso

Conjunto megalítico en Montehermoso

Ruta a Las Pasaeras en Wikiloc

Powered by Wikiloc

Ruta por la Dehesa Boyal de Montehermoso, un paseo por las huellas del pasado

Powered by Wikiloc

Ruta a Las Piedras del Agua y El Lavíl de Miguel

Powered by Wikiloc

Educación Ambiental

Educación Ambiental

Cuaderno de Campo

Cuaderno de Campo

Montehermoso Natural Sitio web en Facebook

GALERÍA DE ARTICULOS

BUSCADOR DE ARTICULOS

Creer en la Naturaleza

Creer en la Naturaleza
“El hombre es la especie más insensata: venera a un Dios invisible y masacra una Naturaleza visible, sin saber que esta Naturaleza que él masacra es ese Dios invisible que él venera” Hubert Reeves

Blogueros de Extremadura

El Tiempo en Montehermoso

Seguidores

Montehermoso Natural es un Blog dedicado a divulgar lo mejor del Patrimonio Natural de uno de los pueblos más singulares de Extremadura.

© Aviso importante: La gran mayoría de los contenidos y fotos de este blog pertenecen al autor. Queda prohibida la reproducción sin su permiso expreso. Se facilitarán de inmediato para Programas de Educación Ambiental siempre que se ponga su origen y procedencia. Para reproducir la publicación de las fotos y artículos de otros autores o colaboradores, debe pedirse permiso a cada autor. Si algún artículo o foto del blog tiene los derechos reservados, ruego se pongan en contacto, e inmediatamente se eliminarán.

BLOG CREADO EL 22 DE SEPTIEMBRE DE 2009.